Poema
busca un pequeño indicio
y asi pasarás la tarde
entretenido, entre horas dulzonas
busca un rastro donde no hay
¿quien cambia un libro por un té?
quieres decir cosas
jodidas cosas importantes
y un aburrido asco
sazona tu cerebro vacío
Cambia la poesía por un programa en TV
está bien, date por vencido
las mismas caras, los mismos gestos
el mismo sabor amargo
donde había sonrisas y mirada lejana.
Date un respiro
escribe un poco y di a aquel hijo de puta
que hay cosas que te hacen daño
planeas tu venganza, solo,
detrás de la pequeña ventana
como un niño estúpido
que añora momentos felices
interesante mezcla: dinero y mediocridad.
Y tu espalda acabará arqueándose
hasta besar el suelo que pisa
cualquier cabrón con traje de armani
o de pie con amargo sabor
a fracaso y el enemigo en tu interior
una y otra vez que lo sabes: nada.
Sigues poniendo la misma cara
finge que la decepción no te importa
y escribe palabras que nadie
quiere leer y cada vez entiendes menos
por qué se mueve todo a tu alrededor
pequeños gestos, la caña y las mismas
aceitunas de siempre.
La solución no está en el exterior
en el interior tampoco.
Te mueres y pones cara de vivo
para que no se note.
Dices cosas que has leido,
que has pensado, que has visto
y lo cierto es que algunas llamadas telefonicas
te chupan la sangre, te hieren.
Donde antes habia cariño, ahora
sonidos de mecanismos imcomprensibles
y tú sufre por buscar esa palabra
que cuadre la cosa
te mueres y haces risas
sobre cualquier cosa, como para oir
lejano el rumor de tu vida
está bien, subriré la piedra
otra vez a la cima de la montaña.
pero no me pidas que te ria la gracia
es siempre lo mismo: demasiadas cosas
satisfechas, generan asco
por el que remueve la basura con sus manos
no pierdas la oportunidad
de estar en el candelero
y disfruta de la felicidad pringosa
del aqui no pasa nada.